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10 sept 2010

Bullet Train - China en chino - Parte XVI

Hoy me toca el tren BALA a Beijing. Último tren en China. Por fin!

El primer día que amanezco en Shanghai salgo en busca de mi próximo ticket de tren. Pregunto en el hostal. No saben. Los chinos del hostal de Shanghai no saben NADA. NADA. Alguno de ellos no sabe ni hablar inglés. La primera mañana bajo de la habitación, voy a la recepción y me encuentro con él. "Can I have breakfast here?" No me entiende. Le repito. No me entiende. "Breakfast". No me entiende. "Breakfast". NO ME ENTIENDE! Le hago señas, como tomando algo con cuchara... GRANDE! "Ahhh". Me muestra el menú. Diós! No aguanto más. Por favor! Y la chinita es nueva. No sabe ni siquiera dónde hay un restaurante en la zona.

Bueno, ya que nadie sabe comencemos por la estación de trenes a la que llegué ayer. Metro. Shanghai Railway Station. Busco carteles con trenes dibujados. Tickets. Chino con traje de tren. "Tickets to Beijing?" No me entiende. "Beijing". Me señala la boletería. Cola. Acá no me van a entender nada. Saco mi cuaderno para mostrarle donde dice - en chino - "Yo quiero ir a Beijing". Mi turno. Efectivamente, NADA. Le muestro la frase. Repite "Beijing". Le escribo 25/08 en una tarjetita que tenía por ahí y se la muestro. 8.15 am. 327 yuanes. ¿8.15 am? Qué fiaca! Y veo un 19.00 en la pantalla. Calculo que será el horario de llegada. Le pregunto si tiene algo más barato. ¿Cómo? Le digo "cheaper" - aunque no lo entiende - y le hago señas bajando la mano. Parece decir que no. ¿Qué más puedo hacer que no sea pagar 327 yuanes y llevarme el ticket? Sí, nada! Con el pasaje me da instrucciones escritas. Parece que la estación de la que salgo no es esta. No, mi tren sale de Shanghai HongQiao Railway Station. ¿Y eso dónde queda? Ya lo buscaré. Con los chinos del hostal no cuento. ¿Para qué les voy a preguntar? ¿Para que me saquen de quicio una vez más? Mmm, no. Definitivamente no. Mejor me arreglo sola. Internet. Así me entero de que la estación es relativamente nueva. Por eso me cuesta tanto trabajo dar con ella.

La noche anterior al tren pienso que las chinitas de mi habitación me van a odiar por despertarlas a las 6.00 pero yo termino odiándolas a ellas por despertarme a las 5.00 am. Hasta las 6.00 no bajo de la cama. Sí, duermo arriba otra vez. Termino mi mochila. Bajo con todo. Noodles envasados para desayunar. En el hostal hay un dispenser de agua fría y de agua caliente.

Se me hace un poco tarde. Cuando llego a la estación del metro y miro el mapa me parece que no llego. Me paso todo el viaje mirando el reloj, haciendo cálculos y pensando en taxis. Y puteando. Finalmente llego. Pero tengo que dar con mi tren YA! Muestro el ticket un par de veces. Camino a lo largo del andén. Veo vagones con camas. No quiero más camas! Es un viaje de día. Quiero un asiento, me quiero sentar! ¿Por qué carajo estos chinos y estos vietnamitas siempre me quieren acostar? Pero para mi alegría el coche 16, el primero de todos, es el único que tiene ASIENTOS! QUÉ BIEN!

Encuentro mi asiento, dejo la mochila a mis pies. Otra vez no puedo subirla. Pero el chino que está al lado mío parece querer que la suba. No puedo señor. Le juro que NO PUEDO. Cuando me lo dice en chino, le digo que necesito ayuda. Agarro la mochila, me acerco al estante y con la mano lo llamo para que me ayude y levanta la mochila casi solo. Y es más chiquito que yo! A las 8.15 am sale el tren.

Al mediodía me levanto, elijo uno de mis noodles envasados y salgo en busca del dispenser de agua caliente. Ja! Ya parezco china.

Cuando mi vecino vuelve con dos latas de cerveza yo quiero una coca-cola bien fría. Me levanto y salgo en busca del vagón comedor. Hay chinos sentados en los asientos potenciales y es tan difícil no chocarlos cuando paso al lado. Pienso que quizás no son sólo los chinos. En este tren, por ejemplo, es imposible no llevarse puesto al otro.

Mi vecino chino parece vestir una malla, tipo short, blanca y azul. En algún momento se pone pantalones largos. Pantalones de vestir azules. Y antes de llegar a Beijing se los saca. Me pregunto si mi vecino chino anda en calzoncillos por las ciudades y sólo se viste cuando viaja en tren.

Mi vecino chino come pollo envasado. ENGRASADO. Qué asco! Y toma cerveza de lata. CALIENTE. Qué asco!

Es el primer tren en el que viajo que tiene pantallas. Gran parte del tiempo parece promocionar el tren bala y alguna que otra ciudad. Y pasan películas. La primera es la típica película de artes marciales. Todos volando por los aires. Mucha violencia. Y me pregunto cómo encaja esto con los chinos que son tan tranquilos, que parecen tan pacíficos. Tan panchos. Después pasan una película romántica. Una pareja de chinos jóvenes que no para de desencontrarse hasta que finalmente se encuentra. No podía ser de otra manera. Sí, claro, aunque no entienda el idioma y no le preste demasiada atención puedo seguir toda la película. Y lo que más me divierte es que cuando termina veo reflejada en la pantalla la cara de una china que estaba viendo la película. La cara china más emocionada que vi en TODO el país. Qué sonrisa! Estaba extremadamente conforme con el final de la película!

El tren bala tiene una velocidad de 100 a 200 kms por hora. Recorremos poco menos de 1500 kms en poco menos de 11 horas.

El tren se supone que llega a las 19 hs. Y desde las 17.30 hs que la pantalla anuncia el nombre de la próxima estación. Claramente no es Beijing South. Pero esa estación no llega NUNCA. Hasta que cerca de las 19 hs todos están listos para bajarse y mi vecino chino me pregunta - en chino - si quiero que me ayude a bajar la mochila. ¿Cómo? ¿Esto es Beijing? Si el nombre de la estación es CLARAMENTE otro. "Beijing?". Sí. Carajo! ¿Nunca voy a entender nada en China? Será. Bajamos la mochila. Lo despido.

Busco carteles que me conduzcan al metro. Miro el cartel del recorrido. Línea 4 - línea 2 - línea 5 - Beixinqiao. Las instrucciones que obtuve del hostal vía e-mail dicen Línea 4 hasta línea 5, Beixinqiao, salida A o B, primer callejón. Todos los expendedores de tickets dicen OUT OF SERVICE. Y en la ventanilla que dice TICKETS no hay nadie. ¿Y ahora qué? Doy la vuelta y encuentro otro grupo de expendedores. De los cinco que hay, funcionan dos. Los otros también dicen OUT OF SERVICE. ¿Cómo puede ser que no funcione ninguna máquina expendedora y no haya nadie vendiendo tickets? De más está decir que TODOS los que queremos viajar en metro estamos en esas dos máquinas. Cola. Cuando estoy llegando la máquina de al lado dice OUT OF SERVICE. No! No me digas que me está esperando a mí para anunciar su OUT OF SERVICE. Nooooooo, no tengo tanta mala suerte! Noooooo. El chico extranjero, que está delante mío, se pone nervioso cuando le toca sacar su ticket. Yo pienso tomarme mi tiempo. Lo lamento mucho. Saco el mío. 2 Y. Entro. Combino dos veces. Beixinqiao. Le muestro la dirección escrita del hostal a una china con traje de metro. Piensa un rato LARGO. Me indica una salida que no es ni la A ni la B. Sigo su indicación pero después decido que si el hostal me dijo A o B, más vale que sea A o B. Salida A.

Es de noche. ¿Y ahora? ¿Cómo se llama esta calle? No es el nombre que busco. Hay MUCHOS restaurantes bien chinos en la avenida a la que doy. Empiezo a preguntar a los chinos que están promocionando los restaurantes en la entrada de los mismos. Ni puta idea. Les muestro la dirección escrita y la tarjeta que tengo de Hostelling International para que vean que busco un hostal con ese logo. Nada. Turistas! Ellos deben estar parando por acá, deben saber. Ni puta idea. No paran en esta zona. ¿Y qué carajo hacen acá entonces? Mi espalda me está matando! Me duele! Me duele! Tanto que tengo ganas de llorar. Otro chino de restaurante me manda en la misma dirección del hostal pero en sentido exactamente opuesto. Empiezo a caminar hacia allá con TODA la desconfianza que puedo tener hasta que veo a dos turistas sentados afuera en uno de los millones de restaurantes. Ella y él. Les pregunto. Ella sabe!!! Ella sabe!!! "Lama Hostel?", "Yes, yes". Me indica. Así encuentro la calle y luego el callejón. GRACIAS!!!!! Punto para Francia. ¿Por qué todos los turistas en Shanghai y en Beijing hablan francés? ¿Regalan pasajes a China en Francia?

Finalmente llego al hostal con una necesidad imperiosa de sentirme cómoda. Relativamente cómoda. Y no puedo pagar con tarjeta como dice en internet. La habitación es pequeña, otra vez no hay lugar para mi mochila. Los baños no tienen inodoro (En toda China encontré inodoros y en Beijing, la capital, no hay, son insólitos los chinos!). El chino me miente cuando le pregunto por el descuento por ser socia de HI y no puedo evitar responderle con mi peor tono para que luego me muestre que está molesto. No hay desayuno en el hostal, está interrumpido hasta la semana que viene. Y no puedo conectarme a internet. ¿De qué más me van a privar?!? ¿Eh?!? ¿De qué más?!? Hiervo. NO, SI EVIDENTEMENTE LOS CHINOS ESTÁN JUGANDO CON MI PACIENCIA DE UNA MANERA NUNCA ANTES VISTA. LO ÚNICO QUE QUIERO SABER ES DÓNDE ESTÁ EL AEROPUERTO. ME QUIERO IR DE CHINA YA!!!!!!!!!

Beijing, 25 de agosto de 2010.

9 sept 2010

Los chinos - China en chino - Parte XV

Lo primero que noto en China es que los chinos escupen en la calle. La chinas, también. Es bien sabido ya. No creo que asombre a nadie. Hombres y mujeres escupen mientras caminan por la calle como si fuera una actividad más del transeúnte. Todo el tiempo se escucha jjjjjuuuu, "escúpelo!", tttuu!

Los chinos (hombres) se pasean con la panza al aire. Se levantan la remera para ventilarse la panza cuando hace calor.

Los chinos me atropellan. Y no, jamás voy a aprender a decir perdón en chino. Hasta en la lluvia se llevan por delante mi paraguas. Y no hay cosa que me moleste más que me lleven por delante y MUCHO PEOR si no es seguido de una disculpa. Supongo que siento que no me ven. Que no existo. Y me pone mal. Y en el metro, olvidate de que te dejen bajar. Cuando se abren las puertas cada uno empuja para su lado. Jamás me ceden el paso en NINGÚN lado. Ni siquiera cuando me ven venir cargando mi mochila ENORME y PESADA. No, siguen caminando como si nada. Y no creo que no la vean con el cobertor amarillo casi fosforescente y el tamaño que tiene. Más de una vez tuve ganas de llevarlos por delante. Y lo debo haber hecho. No es tan difícil correrse, ¿no? Pero los chinos evidentemente NO REGISTRAN AL OTRO.

Los chinos no entienden de respeto. La primera mañana en Shanghai, 7.30 am, las dos chinas que comparten habitación conmigo se ponen a charlar como si fueran las 10 de la mañana. Una conversación muy extendida y con un volumen para 10 de la mañana. Ni intenten susurrar! A una de ellas ya la quería matar desde la noche anterior. Llegó última cuando no había ninguna luz prendida y circuló por la habitación como si estuviera sola. Esta mañana me despertaron con su conversación china. Al principio las miré un rato. Nada. Hasta que no pude contenerme más, "Please, it is 7.30, could you go outside to talk?" No voló una mosca más. Me pregunto si aquella pareja que me hizo lo mismo en Praga no sería descendiente de chinos. A ellos no me animé a decirles nada. Hoy lo haría.

Los chinos no muestran sus emociones.

Los chinos hacen ruido cuando comen. Y, creo que junto con que me atropellen, son las dos cosas que más me cuesta tolerar.

Los chinos no reconocen la distancia mínima entre dos personas. En China es cero. Y sí, esto me cuesta MUCHO también.

Bueno, ya saben cómo torturarme, ¿tomaron nota?

Los chinos se meten los dedos en la nariz delante de todos.

Los chinitos visten pantalones con tajos de modo que la cola quede al aire. Y los chinos ahorran pañales.

Los chinos no siguen ninguna moda. No es raro ver a una china usando algo con Hello Kitty. ¿Hello Kitty?

Los chinos no pueden tener más que un hijo. ¿Y si quiero tener dos? ¿O tres?

Los chinos de la recepción de los hostales no te ayudan. A ver, si las preguntas que les hago yo son las mismas preguntas que les hace cualquier turista y todavía no tienen una respuesta es porque evidentemente no tienen ni la menor intención de ayudarnos, ¿no?. Y NUNCA, NUNCA voy a entender porqué.

Los chinos son simples, tranquilos, humildes, amigables. Y odiosos.

Los chinos son raros.

Los chinos me resultan pesados. Sí, si tuviera que resumirlo, diría que los chinos son pesados.

Los chinos no tienen la culpa de que yo no hable chino...

Gracias al Hotel del Mar (Milos, Grecia) por proveerme su clave de wi-fi :)

7 sept 2010

EXPO Shanghai 2010 - China en chino - Parte XIV

Después de pasar por las puertas del Yu Garden y del Museo de Shanghai, de buscar la Concesión francesa, de sacar miles de fotos del Pudong y algunas del Bund y de caminar por Nanjing Road y por la zona de la People´s Square mi hermana menor me convence de visitar la EXPO.

Así es que mi último día en Shanghai lo paso entero en la EXPO Shanghai 2010 - Better City, Better Life. Mi idea es llegar con el ticket en la mano a las 9.00 en punto - cuando abre sus puertas - para aprovechar lo más posible y pensando que a las 9.00 no va a haber nadie. Una de dos. Los chinos llegan a los eventos en el horario de apertura o TODOS los chinos pensaron lo mismo que yo. Cuando llego, pasadas las 9.30 am, los chinos, sus paraguas de colores y sus sillitas plegables parecen estar listos para aprovechar la EXPO lo más posible. Yo apenas cuento con una gorrita. Y todavía agradezco no haber perdido un ojo entre TANTO paraguas portado por TANTO chino TORPE.

El acceso no es tan complicado como me parece apenas llego. Scanner. SIEMPRE. SIEMPRE. En el subte de Shanghai hay scanner, cada vez que tomo el subte tengo que pasar mi mochila por el scanner! En la EXPO, luego del scanner una china me registra con uno de esos detectores tipo aeropuerto y cuando voy a retirar la mochila no la encuentro. De repente, veo que un chino de seguridad tiene mi mochila. Me acerco y me dice "water?", "Yes, I have water". Saco la botella de la mochila, se la muestro y me dice algo en chino. No entiendo. Le pregunto. Me derivan a alguien que supuestamente habla inglés pero tampoco le entiendo. Hago un esfuerzo. Nada. Creo que todos lo damos por causa perdida. Y antes de que me saquen mi botella de agua sigo caminando con ella y decido que lo mejor es guardarla en la mochila antes de que me agarre un chino que hable perfecto inglés.

Lo primero que veo cuando entro es el pabellón de USA a la derecha y a la izquierda... ARGENTINA. Mi felicidad cuando leo Argentina, y no sólo Argentina, sino Argentina escrita con las letras del logo de Argentina, es INMENSA. Me acerco al pabellón como si estuviéramos imantados. Lo miro desde afuera como si fuera la cosa más hermosa que vi en mucho tiempo. Argentina. Argentina. ARGENTINA. Hay una pantalla que muestra imágenes de Salta, de vinos, qué rico!, quiero una copa de vino! Miro la pantalla embelesada un rato largo. Cruzo la calle y me pongo en la cola que no es para nada larga. Cuando estoy llegando veo un cartel que dice VIP. Y me entero de que en el pabellón de Argentina yo soy VERY IMPORTANT PERSON. Pero ya es tarde, estoy casi adentro. En su interior, el pabellón argentino está lleno de pantallas. Me acerco a una de las centrales. El Obelisco. La 9 de julio. Me pongo a llorar. Casa. Mi casa. Mi Buenos Aires querido. Me quedo un rato largo enfrente de la pantalla. Todas las imágenes me conmueven. Hasta el microcentro en HORA PICO en PLENO VERANO me conmueve. El pabellón argentino tiene un solo y único propósito y es BIEN claro. Fomentar el turismo. A las 11.00 hay un espectáculo de tango pero falta media hora. Salgo a ver qué más hay por ahí y poco antes de las 11 saco mi pasaporte azul y vuelvo a Argentina. VIP. Entro. Me dicen que hay show de tango. "That´s what I want to see". Llego al anfiteatro, están dando una película que no conozco. Gigantes de Valdes. El gordo Casero. Federico D´Elía. Isabel Macedo. En argentino. Subtítulos en chino. "No tengo un sope". Un sooooope! Qué bueno! A las 11.00 cortan la película y bailan tango. Lindo. Pienso que cuando vuelva a casa voy a intentar, una vez más, aprender a bailar tango. Cuando termina el baile no vuelven a poner la película. ¿Y el final? Está bien, si a ningún chino le importa el cine argentino. Empieza "Aniceto" de Leonardo Fabio. Cuando salgo miro la programación y apenas hay una hora hasta el próximo show de tango. Sí, evidentemente a ningún chino le interesa el cine argentino. A las 18.30 hs dan Tiempo de valientes. Me muero de ganas de volver para verla pero si sólo van a pasar media hora... Salgo. Al lado está el restaurante argentino, los mozos visten la camiseta de la selección. Se me hace agua la boca de sólo pensar en carne, papas fritas, parrilla... Ayyyyy. Mataría por unas buenas empanadas de carne. Y me muero por un alfajor Havanna de chocolate con un vaso de leche bien fría. La verdad es que el pabellón argentino no es gran cosa pero dice ARGENTINA... Antes de abandonar la zona donde está mi país ingreso a los pabellones de África y Centro y Sudamérica.

No se siente tanto chino como esperaba. El predio es realmente ENOOOORME. Pero las colas en los pabellones sí son largas, salvo en los pabellones que incluyen varios países como el pabellón de Africa y Centro y Sudamérica que no requieren cola. Y están buenos. De hecho, creo que por dentro lo que más me gusta es el stand de Bolivia que está en el pabellón de Centro y Sudamérica.

Durante la mañana me doy cuenta de que los chinos compran una libretita por 30, 35 yuanes para coleccionar los sellos de los pabellones. Los chinos hacen cola para entrar al pabellón y una vez dentro del pabellón, hacen cola para que le sellen la libretita. Estoy segura de que si no existiera esa libreta china las colas no serían tan largas. Y son tan importantes los sellos que en el pabellón de Brasil se lee NO STAMP TODAY.

Saco fotos del exterior de muchos pabellones en sentido zona C, zona B, zona A. Por fuera mi premio es para Rusia y México. El peor pabellón es Holanda. Es un espanto. Como siempre, hay pabellones que dejan bien claro que cuando cayó el proyecto de la EXPO estaban ocupados en otra cosa MUCHO MÁS IMPORTANTE. Como ser Bélgica, Irlanda, Francia. Cuando mi cámara de fotos se queda sin batería vuelvo en sentido A, B, C para ingresar a algunos de los pabellones. Entro al pabellón de Irlanda, Nueva Zelanda, Viet Nam, Camboya, Italia, Perú, Brasil y México. Ninguno vale mucho. Algunos no valen para nada la espera en la cola.

En mi recorrido me cruzo con varios espectáculos que me gustan MUCHO. En general son bien breves. O llegué tarde. Brasileños que samban, una banda de música sueca cuyos integrantes son muy pero muy graciosos, neozelandeses ENORMES que cantan y bailan y un grupo australiano. Me encanta la música en vivo.

En algún momento de la tarde me entero de que el pabellón de Arabia Saudita es el más popular. El más caro. Por fuera no es más que un huevo o plato volador con palmeras en la cabeza. Ni pienso invertir cuatro horas de mi vida para ingresar a ese pabellón. No me queda otra que imaginar qué hay adentro. ¿Qué habrá?...

Cuando quiero entrar al pabellón de España me acerco a la cola y me derivan a un chino que habla un español muy bueno. "Con pasaporte español puedes entrar". "No tengo pasaporte español, soy argentina". "Luego de las ocho la cola es 20 minutos. Ahora, en países europeos, una hora y media. No necesita". Pienso en volver pero son las 18 hs, no voy a volver a las 20. Si le hubiera mostrado el italiano entraba como española. Ok, no me dejan entrar al pabellón español, entonces voy a entrar al italiano con mi pasaporte, aunque no me interese! Saco mi pasaporte rojo y al primer chino que encuentro en la entrada del pabellón no le digo que soy italiana, le digo "I have an Italian passport". Me deriva a otro y a este sí le digo "I am Italian". VIP. Entro. Vino italiani, pasta italiani, zapatos italiani, trajes italiani, autos italiani, orquesta italiani, ristorante italiani, todo italiani. Otro interior malísimo!

Hago cola en Perú, cortita. Hago cola en Brasil. Hago cola en México. En las filas hay letreros del tipo "Take care of exhibits and no touching" (los chinos TOCAN TODO!), "Waste sorting and no littering" (Ya les conté de la basura china en el sur pero en las ciudades es muy distinto!) y "Polite language and no noising" (mmm, no comprendo el lenguaje). Más de una vez veo gente que se sienta en las sillitas plegables en la cola de un pabellón. Cuando la cola avanza si no se paran rápido para seguirla los pasan por arriba y les sacan el lugar. Qué lindos los chinos!

Paso todo el día caminando hasta que los pies me duelen. MUCHO. Paso todo el día muerta de calor bajo el sol. Paso todo el día recibiendo embestidas chinas. Los chinos son tremendos. Ni siquiera intentan esquivarte. Te llevan por delante. Y si los adultos son así, imaginate los chinitos, por poco te caminan por la cabeza. Al principio se aguanta pero después de unas horas y sumado el calor y sumado el dolor de pies hacia el final los quiero matar A TODOS!

Cuando voy saliendo me cruzo con un letrero que lista las cosas que está prohibido ingresar al predio y efectivamente ahí está el agua en todas formas. Qué suerte que no hablo chino!

La EXPO me gustó MUCHO. Me sacó de mi rutina china. Y conseguí sacar todas las fotos que me pidió Fio. Me divertí mucho. Gracias Cuc! :)

Shanghai, 24 de agosto de 2010.

3 sept 2010

Rumbo a Shanghai - China en chino - Parte XIII (BIEN largo para CUC)

 
Hoy dejo de fumar. Hoy dejo Hong Kong. Hoy me toca la primera parte de un tren de 19 horas. A non-stop train to Shanghai. Un non-stop train que se detiene. Sí, para. Y más de una vez...

El primer día que paso en Hong Kong pregunto en el hostal y me mandan a Hung Hom Station a sacar mi ticket para Shanghai. Camino hasta allá. Cuando llego al túnel del metro encuentro carteles que dicen Intercity Departures. Será eso. Los sigo. Y termino en una especie de terminal de trenes muy lujosa y moderna donde no veo ningún andén. Puro Mc Donald´s, KFC, 7 ELEVEN. Pregunto en Información Turística y entiendo que me manda al 7 ELEVEN a comprar el ticket. ¿El supermerado vende tickets de tren de larga distancia? Qué raros que son estos chinos por favor! Cuando camino hacia allá veo un cartel arriba de una china que vende tickets. Ningún 7 ELEVEN. Le digo - en inglés, estoy en Hong Kong - que quiero un pasaje a Shanghai para el 20 de agosto. Me dice que no hay pasajes desde Kowloon, donde estoy, que tengo que ir a Shenzhen, el lugar donde me tomé el metro de 45 minutos con el chino que me acompañó hasta la Chungking Mansion. Qué fiaca volver hasta allá!!! "¿A partir de qué fecha hay pasajes desde Kowloon?" Se levanta, busca en la computadora. "Ah, para mañana hay". Mañana es 18. Si no le hubiera preguntado mi viaje a Shanghai hubiera durado 45 minutos más...

La noche previa al tren duermo mal, muy mal. Por alguna razón estoy inquieta. Me despierto durante la noche preguntándome si mi tren es por la mañana. No, no, sale a las 15 y algo. Me despierto a las 5.30 cuando llega el marroquí que vive en Australia que duerme abajo mío. Y después, me despierto miles de veces porque el marroquí que vive en Australia que duerme abajo mío, ronca. Pienso en sacudir la cucheta más de una vez...

Me levanto a las 9 am. Me pongo mi traje de tren chino. Viajo vestida igual en todos los trenes. El mismo pantalón, la misma musculosa, la misma remera manga larga. Cuando llegue a Beijing lavo todo. Bueno, todo no, a la remera blanca manga larga que traigo de Dublin pienso descartarla. Es blanca. Tiene una colección de manchas con las que no pienso pelearme.

Voy a desayunar a Mc Donald´s, como siempre. Pero esta vez me sobran Hong Kong Dollars así que elijo Mc Café. Un latte ENORME, un muffin de chocolate y una masita de coco. Me siento a escribir en mi cuaderno mientras desayuno. Tomo la pastilla para la malaria y decido que en cuando pise la primera playa griega la suspendo. La doxiciclina está contraindicada para el sol. No voy a cumplir con las cuatro semanas fuera de la zona de riesgo pero me cuidé mucho de los mosquitos. Las últimas picaduras son de Halong Bay, Viet Nam, a fines del mes pasado.

Fumo el último cigarrillo y vuelvo a la deprimente ChungKing Mansion. Tercer piso. Habitación 11. Termino de armar la mochila. Descarto los restos de repelentes. Se acabaron los mosquitos asesinos. Mientras tanto las cucarachitas van y vienen por las paredes. Chequeo mails. Y me encuentro con Ben. Me cuenta que quiere comprar un Hard Drive. Y yo necesito otro pendrive de 16 GB. El tercero. Sí, volveré con más de 32 GB de fotos. Como para que alguien quiera venir a ver las fotos del viaje mientras tomamos un té. Se va a tener que instalar una semana entera!

Camino con Ben por Nathan Road hasta que encontramos el Mon Kok Computer Center. Una especie de galería, en medio del Ladies Market, llena de "casas" de computación. Encuentro un pendrive. Pero si esta mañana me sobraban HKD, ahora me hacen falta. Y si las casas de cambio están por todos lados en HK, ahora no hay ni una! Después de recorrer la zona contrarreloj en busca de una casa de cambio, Ben compra un Hard Drive de 320 GB por 400 HKD y yo un pendrive de 16 GB por 220. Sí, ya sé. Pero el Hard Drive no entra en mi portavalores. Volvemos en metro porque pierdo el tren. Almuerzo en Mc Donald´s.

Entro por última vez (POR FIN!!!) a la ChungFUCKing Mansion. Me cargo la mochila, me cercioro de que Hong Kong y yo hablamos el mismo horario y salgo en busca del metro. East Tsim Sha Tsui. Hung Hom. Gasto mis últimos 20 HKD en golosinas. Intercity Through Train (Departure). Sigo la flecha. No parece haber ninguna estación de trenes por ahí. No me digas que tengo que tomar algo para llegar a la estación y nadie me dijo nada! No, no. La estación está abajo. Como siempre, scanner. Si supieran lo que le duele a mi espalda este PUTO scanner que no sirve para nada! Migraciones de Hong Kong. Supongo que salir será más fácil que entrar. No creo que les importe mi sello cruzado esta vez. Y afortunadamente, es así. ¿Y cuándo entro a China?, ¿quién me sella la entrada a China?... Quién sabe... ¿Mi viaje por China va a ser TODO así?

Encuentro una sala de espera que dice T100. Ese es mi tren. Cuando me saco la mochila, se descose una de las tiras. Hacía mucho tiempo que esperaba este momento. Mi mochila tiene 14 años. Es mucho para una mochila que viaja cada vez que puedo. Pero no podía dejarla. Mucho menos reemplazarla. Teníamos que hacer este viaje, EL VIAJE, juntas. Pero está viejita y cada tanto se descose alguna costura. Como ahora. Así que tendré que jugar a la costurerita una vez más. En mi mochila de mano tengo hilo resistente, aguja y encendedor para sellar los nudos del hilo resistente (la ventaja de ser reciente ex-fumadora!, pensé en descartarlo con el último atado pero por suerte no lo hice...). Preparo el hilo y la aguja. Me arrodillo y coso la tira a la mochila. Antes de que termine la gente empieza a moverse.

Engancho la aguja a la mochila y me la pongo. Hay dos escaleras, una para coches menores a 006, otra para los mayores. Mi ticket dice 007. Llego al 007 y me dice que no, "2nd class" y me señala hacia los coches menores. Empiezo a caminar en ese sentido y la verdad es que no veo un tren tan largo como para que esté en el coche 007 de la segunda clase. Pregunto antes de seguir castigando a mi espalda. Me señalan el coche 002. No era 2nd class, era coche 002. Ok. Entonces, mi ticket tiene un 002, un 007 y un 013. Si el coche es el 002 y mi cama es la 013, sí, sí, es otra vez la cama NO apta para claustrofóbicos, qué carajo es el 007? Nunca lo sabré. Pero hoy me doy por vencida. Ganaron los chinos! Sí, sí, sí. GANARON! GANARON! Estoy exhausta! ES-TOY-A-GO-TA-DA!!!!!!!!!!! Quiero irme a Grecia! Quiero ir a la playa! Quiero mi casa! Quiero mi mamá!

El tren es parecido al último pero mejorcito. Menos sucio. Baños más amplios. Se desliza más veloz y dulcemente. Y tiene algunos turistas occidentales. Poquitos. Pero hay. No tiene estantes para el equipaje! ¿Qué carajo hago con mi mochila ahora? Ni sueñen que la suba a mi cama porque dejo mi columna vertebral en el intento. Me siento en uno de los asientos potenciales. Más bien, me ATORNILLO a uno de los asientos potenciales. Y mientras termino de coser la tira de la mochila, escucho que la pareja que está con un nene dentro de mi compartimiento habla español. ESPAÑOL! ESPAÑOOOOOOOOL!!!! ¿De dónde serán? Qué bueno porque necesito poner mi mochila grande debajo de su cama. Y va a ser MUCHO más fácil pedirlo en español que en inglés, que en chino. Una para mí! Siiiiiiiiii! GRACIAS!!!!!! GRACIAS!!!!! La pareja es de Bolivia. Y Seba es argentino.

Cuando viene una señorita con traje de tren para cambiarnos el ticket por una especie de tarjeta magnética (nunca jamás entenderé para qué! Sí, sí, otra vez ganaron los chinos!), veo que la señora que está con la pareja boliviana, que parece hablar chino, tiene un pasaporte ARGENTINO. Qué lindo ver un pasaporte igual al mío!!!! Más tarde me entero que esta señora no habla una sóla palabra de español. Sí. Ganaron. Nunca sabré porqué carajo tiene un pasaporte argentino.

No tengo ganas de sacar fotos. El paisaje no vale nada. No se parece en nada a los paisajes de la provincia de Yunnán. Sigo con el libro que me prestaron, ya me queda poco. Y mi música. M&M, Snicker y Mentos. El viaje se hace relativamente corto. Empezó a las 15.30 y a las 20.00 ya estoy subiendo a la cucha. Como todos. Este tren no tiene escaleras, apenas dos pedales, uno en cada cama, para impulsarse hacia arriba. Esta vez no ato mi mochila con ningún candado. La dejo suelta abajo de la cama. El aire acondicionado me está matando. Espero que no me resfríen otra vez.

Me abrazo a mi mochila de mano pero me cuesta dormirme. Es muy temprano. Y mientras contemplo el techo que me asfixia, pienso que la cagué. Que acá en China la cagué. No tendría que haber ido a Hong Kong, no tendría que estar yendo a Shanghai. ¿A qué voy a Shangahi? Ni siquiera me interesa la Expo. Tendría que haberme quedado en el oeste; Dali, Lijiang, Chengdú, Xian, Beijing. Lo único que me consuela es que voy a ver la Gran Muralla China. El resto no me interesa. Pienso que tengo que encontrar un hostal lindo en Beijing, un hostal cómodo. En algún momento me quedo dormida...

Me despierto escuchando a Seba. A las 10.00 estamos entrando en Shanghai y confirmo que no debería estar acá. Veo un conjunto de casas que bien podría estar en cualquier parte de Europa. Sí, Europa! Ya está. Pero me da bronca, mucha bronca. Ahora no sólo quiero volver a Laos sino al oeste chino. ¿Por qué no?

A las 10.30 bajamos del tren. Me despido de bolivianos, argentinos y portadores de pasaporte argentino. Bajo con mi pasaporte en la mano para no olvidarme de que alguien tiene que sellarme el ingreso a China. Llegamos a migraciones. No entiendo. ¿En China hay migraciones en todas las estaciones de trenes a las que llega un tren de Hong Kong?

En la cola de migraciones veo a un chico con una mochila de mano y un pasaporte francés. Este chico vive acá. Este chico me va a ayudar a encontrar mi hostal. Me pongo en la cola detrás de él y le pregunto - en inglés - de dónde sacó el formulario de migraciones. Lo trajo de Hong Kong. Le pregunto si vive en Shanghai. Efectivamente. Le muestro la dirección del hostal. Me dice que está lejos, que está lejos de todo, que ahí puedo tomar la línea 1 del metro, como él, y me deja su teléfono por cualquier cosa. Pasa migraciones. Paso migraciones. Le cuento que en Hong Kong estuve demorada. "Where are you from?", "Argentina", "That´s why... Sorry". Qué tipo pelotudo! Al final resulta que la línea 4 que me lleva al hostal también pasa por la estación de trenes y que mi hostal está a tres estaciones nada más. Por suerte, la línea 1 se lleva al francés! Es un metro, es fácil.

Salgo del metro. Llueve. Le muestro el nombre de la calle a la que quiero ir a dos chinos que están cerca. No, no hablan inglés y no parecen conocerla. ¿Será la de la esquina? Cuando para de llover camino hasta la esquina y no es mi calle. Pero por la que camino sí. O sea, que esos dos chinos que no conocían la calle estaban parados en ESA CALLE. Muy bueno! Entonces no es verdad que en Shanghai hablan inglés! Seguro que me va a costar menos encontrar a alguno pero todavía me quiero ir a Grecia!

Camino hacia el hostal. Cruzo unos edificios que me recuerdan a los conventillos de La Boca. Más grandes. Menos vistosos. Tengo pensado no hacer NADA hoy. Con un hostal con wi-fi libre y un restaurante estoy hecha.

El hostal no está mal, el wi-fi funciona bien pero me falta el restaurante. Hay varios en la esquina pero tienen menú en CHINO. En uno de ellos consigo que me muestren un menú en inglés. Entre otras cosas lista "pork´s intestine", "duck´s intestine", "blood"... BLOOD??!!, ¿de quién?!? Gracias, mejor tomo un heladito y después veo QUÉ CARAJO HAGO EN ESTE SUBURBIO DE MIERDA de Shanghai!!!!!!!!!!!

Cuando vuelvo al hostal decido entretenerme viendo qué hay en Shanghai. Así que leo una Lonely Planet. En italiano. Bueno, leo... Intento comprender la Lonely Planet italiana. Es lo único que hay. Pido un mapa de la ciudad en la recepción. No tienen más. ¿Cuándo tendrán? El lunes. Hoy es sábado. Mañana no salgo sin mapa. No lo hago más. Sin mapa no voy ni a la esquina. Pero cuando regreso a la sala común encuentro un mapa que tiene pinta de haber sido descartado. Y está bueno. Muy bueno. Genial! Tema resuelto. Ya tengo mapa de Shanghai.

Más tarde uno de los chinos del hostal me dice que esta noche hay comida china gratis. Qué suerte! No necesito restaurante hasta mañana. Me anoto. El cartel dice 19 a 22 hs. A las 19 hs llamo a mamá porque es su cumpleaños. No la encuentro. Hablo con papá hasta casi las 20 hs. "Bueno, te dejo, me voy a cenar antes de que no quede nada". Voy a la recepción y le pregunto si puedo sumarme a la comida china y me dice que no hay más. ¿Qué???!! 19 a 22!!! Son las 20.00!!! No me pueden hacer esto. Me muero de hambre! Los odio! Me dice que puedo ir a cenar a la calle, a los puestos de la calle. Ni en pedo! "Yes, but I don´t want". Quiero llorar! Los quiero matar! ¿Para qué carajo me dice que hay comida china libre y me anota si después no hay nada para mí? Salgo del hostal indignada. Voy al supermercado que crucé esta tarde. Compro un yogurt, maníes, almendras y mezclo todo en la habitación del hostal. Después me voy a dormir. Pasé más de 24 horas sin una comida. Qué odio que tengo!

Sí, Sí. Ganaron los chinos! Hoy definitivamente ME QUIERO IR A GRECIA...

Shanghai, 21 de agosto de 2010.

2 sept 2010

Un chino más - China en chino - Parte XII

En Tailandia, Camboya y Viet Nam es tan fácil ser turista. A un lado, al otro y enfrente de tu hostal hay miles de agencias de viajes, una al lado de la otra, que te ofrecen lo que estás buscando.

En Viet Nam sólo hay que elegir una; en Tailandia y Camboya conviene comparar algunas antes de elegir, los precios pueden variar MUCHO y terminamos todos en el mismo bus. Pero están ahí. Esperándote. Pidiéndote que les compres.

En China, no hay NADA. NADA. A nadie le importa que sea turista. A nadie le importa que quiero viajar en bus. A nadie le importa que busco un pasaje de tren. A nadie le importa que necesito un hostal (bueno, en HK sí, pero solamente y no es China!). En China sos un chino más. Pero no hablás chino. Y la mayoría de los chinos no hablan inglés.

Sí, sí, viajar en CHINA es CHINO!

1 sept 2010

Hong Kong Island - China en chino - Parte XI (Cortito para Cuc)



No hago mucho en los tres días que paso en Hong Kong. Creo que estoy un poco reticente a moverme más de la cuenta en China. Y cansada, claro. Cansada porque hace 5 meses que viajo. Cansada porque hace 5 meses que armo y desarmo mi mochila. Cansada porque hace 5 meses que me voy a duchar con mis bolsitas. Cansada porque hace 5 meses que me ducho en baños incómodos que no tienen ganchos ni estantes. Cansada porque hace 5 meses que termino de ducharme y vuelvo a la habitación con mis bolsitas. Cansada porque hace 5 meses que termino de ducharme y cuelgo mi toalla en el borde de una cama distinta. Cansada porque China ME AGOTA.

Recorro la Avenue of Stars, una especie de Hollywood Walk of Fame en Puerto Madero. Llena de manos de artistas chinos. Y saco millones de fotos de la bahía y de los rascacielos que tengo enfrente. Camino por Kowloon de día y de noche. Kowloon es la península, enfrente está la isla de Hong Kong. La mansión deprimente en la que me hospedo está en pleno Kowloon. En Nathan Road, su avenida principal. Visito el Museo de Ciencia y el Museo de Historia. Básicamente porque los miércoles son gratis. Y porque a pesar de que no tengo paciencia para museos me da curiosidad saber qué hay adentro de los museos en Hong Kong. Y cuando quiero cruzar a Hong Kong Island para recorrerla y tomar el Peak Tram desciendo en busca del metro.

Una vez en la estación, enorme, llena de gente que va y viene, no entiendo nada. Como siempre. Y me doy cuenta de que estoy un poco inquieta, como asustada, lista para que mi salida sea complicada, como TODO desde que llegué a China. Deambulo un poco, buscando algo sin saber bien qué. Ni siquiera estoy segura de poder cruzar a Hong Kong desde esta estación. Finalmente, me enfrento a una máquina expendedora de tickets. Me pide - en inglés - que señale con mi dedo la estación a la quiero ir. Admiralty. 8.50 HKD. Coins, only coins. Por suerte, tengo. Pago. Me da el ticket. Pregunto en un 7 ELEVEN y me señalan para dónde ir. Antes de meter el ticket en la ranura le pregunto a otra china. Quiero estar segura de lo que voy a hacer. Sí. Está de acuerdo con la china del 7 ELEVEN. Entonces dejo que la ranura se chupe el ticket. Sale por otra ranura, lo agarro y paso por el molinete. Sigo derecho esperando alguna entrada, llego a otro molinete, dudo un poco y meto el ticket otra vez. Esta vez no sale por ninguna ranura. Atravieso el molinete. Y me resulta raro viajar sin ticket en la mano. Miro alrededor. Sólo EXITs. Sí, entré y salí sin tomar ningún metro en el medio. QUÉ PELOTUDA! Bueno, parece que para recorrer Hong Kong Island voy a tener que pagar otro ticket, ¿no? Mientras lo hago pienso que estoy en Hong Kong. Que es un metro en Hong Kong. Que no es más que un metro en Londres o en París. Que no tengo porqué temblar cuando lo encaro. Que tiene que ser fácil... ¿Fácil? Paso la tarde perdida en Hong Kong Island. Mi mapa es malo. Muy malo. Y cada tanto diluvia. Cuando vuelvo a Kowloon ceno en Mc Donald´s. Ya es la sexta o séptima vez. Consecutiva. Quiero noodles, quiero volver a China, quiero jugar con los palillos otra vez...

Hong Kong, 20 de agosto de 2010.

Hong Kong - China en chino - Décima Parte

En Hong Kong los chinos hablan inglés. Y no es un detalle menor. No para mí. En Hong Kong puedo acceder a Facebook, a YouTube y a mi Blog. En Hong Kong los DORMS de los hostales son mixtos. En Hong Kong está prohibido fumar en lugares cerrados. En Hong Kong están los chinos que se tiñen el pelo de amarillo, los que tienen peinados raros, los que tienen los pelos parados. Y las chinas más glamorosas, por supuesto. En Hong Kong está prohibido fumar en lugares abiertos. En Hong Kong hay un Madame Tussauds, un Disneyland y un Disneyland Resort, un Avenue of Stars, un China Ferry y un Peak Tram. En Hong Kong manejan por la izquierda. Sí, sí, británicos. Otra vez. 

La primera noche Hong Kong me gusta. Las luces, la gente, los buses de dos pisos y los rascacielos me asombran. Hay tantas luces que cuando salgo a la calle parece de día. Pero a partir de la mañana siguiente no dejo de preguntarme qué hago en Hong Kong. Si yo no extrañaba los shoppings. Si ni siquiera me gustan más que por su aire acondicionado. Si yo no extrañaba los rascacielos. Si yo no extrañaba que me quisieran vender cosas por la calle. Si yo no extrañaba The Body Shop, Swarovski, Louis Vuitton, Dolce&Gabbana, H&M... Si yo no extrañaba Nueva York... Hong Kong es la versión china de New York City. Llena de rascacielos. Llena de gente de todos los tamaños, formas y colores. Caracteres chinos por doquier. Mucho menos imponente... Si yo quería ver China, ¿qué carajo hago acá?!?

Hong Kong sucks. Y sospecho que el lugar en el que me hospedo tiene mucho que ver. Li´s Hostel está en el tercer piso de un edificio en cuya entrada se lee ChungKing Mansion (creo que el nombre lo dice todo) y que comienza con una especie de galería LLENA de casas de cambio (curiosamente ninguna lista la moneda vietnamita, aún tengo los 55.000 VND conmigo). Sucia, sucia, BIEN SUCIA. Algo así como las galerías de Corrientes y Lavalle. Con la diferencia de que en esta, los indios te están esperando en la entrada. En el medio hay dos ascensores considerablemente pequeños para el tamaño que tiene "La Mansion"; uno te deja en los pisos pares, el otro en los impares. A un costado de los ascensores hay una lista interminable de guesthouse. El edificio está LLENO de guesthouse. Una más deprimente que la otra. Al principio subo por el ascensor que va a los pisos impares. Siempre hay cola. Siempre tengo que esperar. Siempre me acosa algún indio con algún hospedaje. Hasta que un día lo están reparando y tengo que esperar tanto el ascensor de los pisos pares que me doy cuenta de que no sólo puedo bajar por las escaleras sino que también puedo subir. Son tres pisos. Sí, las escaleras puede que sean lo más deprimente de todo el edificio. Mugre, mugre, mugre. En el piso, en las paredes. Un asco. Cada vez que las encaro, ya sea para subir o para bajar, sólo quiero desaparecer...

El clima tampoco ayuda. Me cuesta caminar por Hong Kong. Humedad. Calor. Estoy pegajosa otra vez. Y los indios no sólo me ofrecen hospedaje cada vez que ingreso a la Chungking Mansion. No, no, cada vez que camino por las calles de Hong Kong los indios me ofrecen trajes, carteras, relojes... "Madam, suits?, handbags?, watches?" Todavía no entiendo cómo pueden creer que yo, con la pinta de rasca que debo tener, puedo estar interesada en comprar un traje!, una cartera!, un reloj! Pero cada vez que me ven no pierden la oportunidad de acercarse para susurrarme. Siempre lo mismo.

Somos cuatro en la habitación. Con baño adentro. Aunque haya reservado con baño afuera. Sin cargo adicional. Sí, claro. No es porque les resultó conveniente, desde el punto de vista organizativo, que yo duerma en esa cama. No, seguro que no. Dos cuchetas, un baño minúsculo y un pasillo entre las cuchetas y el baño donde no cabemos los cuatro parados. Las mochilas? Abajo de las camas. La mía, en un costado de la cama. La cadena del inodoro no funciona. Hay que abrir la llave de paso para que corra agua porque el tanque no se llena nunca. ¿Tendrá tanque? Y qué incómodo es ducharse en ese bañito minúsculo! Odio los baños que no tienen ganchos! Tengo tantas bolsas y bolsitas, además de la mochila, para colgar cuando me voy a duchar... Este bañito sólo tiene una baranda y está floja, cada vez que me ducho la mitad de las cosas terminan en el piso y a la otra mitad las atajo a tiempo. Eso sí, la habitación tiene una ranura al lado de la puerta para poner la tarjeta de acceso para que las cosas funcionen. Como en los hoteles lindos. Pero depende cómo coloques la tarjeta, la luz del baño no se queda prendida; se apaga diez segundos más tarde. Y si ya estás adentro del baño, bueno... Te deseo suerte! Y olvidate de la luz natural. Esto es un búnker. Tanto que son las 10 am y los cuatro seguimos durmiendo pensado que son las 3 de la mañana! Aire acondionado a partir de las 19 hs. Y afuera no hay un sólo enchufe. Así que si querés usar la computadora por un tiempo prolongado durante el día preparate para que te falte el aire y no parar de transpirar! Sí, sí, la habitación es tan incómoda, tan chiquita, tan chiquita, tan incómoda que no me cambio la ropa en los tres días que paso en Hong Kong. No tengo ganas de revolver la mochila mientras hago equilibrio para no caerme de la cucheta! Por suerte, mis compañeros de habitación me gustan. Yo sigo durmiendo arriba. Es raro porque aunque no lo pida, me suele tocar arriba. En la otra cama de arriba duerme Ben. Nació en Sudáfrica. Vive en Gales. Hace 7 meses que está viajando por Asia y aún no termina. Qué suerte! El que duerme abajo mío es suizo y recién comienza su viaje. Qué suerte! Quiere comprarse una moto en Viet Nam y recorrer lo mismo que yo, más Laos, en un mes y medio. Pobre de él! La cuarta cama estuvo ocupada por un chico la primera noche, con quién no crucé palabra, por una sueca la segunda y la tercera quedó vacía... Cuando la sueca llegó con su amiga el chino que maneja el hostal me pidió que me cambiara de habitación para que ellas estuvieran juntas. Siiiiiiii, pará que YA voy corriendo! Nooooooooooo. ¿Otra mudanza? NI LOCA!!! Que duerman separadas, no les va a pasar nada. Por suerte, no me insistió. Pero el último día me obliga a mudarme. Después de discutir en inglés y en un tono elevado recojo mis cosas y me cambio de habitación. Si me vas a gritar, me vas a tener que escuchar gritar. Y además, no tenés idea de las GANAS que TENGO de GRITAR desde que LLEGUÉ a Hong Kong!!! "You are lucky, very lucky, you asked for an eight beds room no bathroom and you are in a four beds with bathroom... You did not want to move the other day". "NO, I AM NOT LUCKY, if you had given me the eight beds room from the very beginning I would not need to move now!!! I don´t need a bathroom inside!!!" Después me pide disculpas POR LA MUDANZA. Me dice que la razón es que el aire acondicionado de la habitación no funciona. Cuando le dejo la llave y me devuelve el depósito de 100 HKD me dice "Here you have... NICE girl, NICE girl". A partir de ese momento soy NICE GIRL. Cada vez que me cruza me dice algo aunque más no sea "NICE girl, THANK YOU, THANK YOU!" La nueva habitación, la número 11, que no requiere depósito por la llave porque NO TIENE LLAVE, cuenta con ocho camas - cuatro cuchetas - y un baño más amplio que el anterior. Sí, sí, este baño tiene bañera! El espacio entre las cuchetas es aún menor. Apenas entro de costado. Y a diferencia de la otra, esta habitación cuenta con MUCHAS cucarachas. Pero son pequeñas. Las primeras cucarachas me resultaron asquerosas. En Viet Nam son ENORMES pero ENOOOOORMES. En un restaurante empecé a cenar con una cucaracha GIGANTE caminando por la pared y terminé con otra cucaracha GIGANTE reventada en el piso. Nadie se molestó en desaparecer el cadáver. Nadie. En Viet Nam también, me cepillé los dientes en el baño del hostal atenta a unas antenas GIGANTES que se asomaban de una ranura a centímetros de distancia. A esta altura tener una cucarachita cerca no me altera en absoluto. Y a todos nos pasa igual. Nadie va a salir corriendo porque le digan que tiene una cucaracha al lado. No. Ya no. Es más, nos causa mucha gracia porque creemos que a esta altura ya estamos más cerca de "Hey buddy, how are you doing? By the way, where are you from?"

Hong Kong, 20 de agosto de 2010.

Thanks to EgyptAir for the free wi-fi.